La década de diálogo de Hani Dawah comenzó con una pregunta
Hani Dawah, adjunto al asesor principal de medios del Gran Muftí de Egipto, impartía una sesión de formación para estudiantes de comunicación cuando un joven participante levantó la mano y formuló una pregunta que marcaría su vida durante los diez años siguientes.
«¿Por qué tenemos miedo de las personas que son diferentes a nosotros incluso antes de conocerlas?»
La pregunta era sencilla. El efecto que tuvo en Dawah no lo fue.
«Tocó algo muy profundo dentro de mí», recuerda, como si hubiera ocurrido ayer. «Salí de aquella sala llevándome esa pregunta conmigo, por las calles, a mi trabajo y a mis momentos de silencio».
Una década después, esa pregunta sigue presente y continúa dando forma a la vida y al trabajo de uno de los becados más activos del KAICIID. Escritor, investigador y profesional de la diplomacia religiosa, el recorrido de Dawah en el ámbito del diálogo interreligioso le ha llevado a impulsar libros, programas e iniciativas institucionales que hoy llegan a las nuevas generaciones de toda la región árabe.
Un primer encuentro con el diálogo
La relación de Dawah con el Centro Internacional de Diálogo – KAICIID comenzó en 2015, cuando se incorporó al programa United Against Violence in the Name of Religion (Unidos contra la violencia en nombre de la religión). Para un periodista ya atento a la manera en que el lenguaje puede ampliar o reducir el espacio entre comunidades, la experiencia fue diferente a cualquier otra que hubiera vivido hasta entonces.
«Era un espacio en el que personas de diferentes procedencias se reunían para explorar cómo el diálogo podía convertirse en una fuerza para la paz», explica.
Aquel primer encuentro marcó el rumbo de lo que vendría después. Dos años más tarde solicitó su incorporación al Programa Internacional de Becas del KAICIID y fue aceptado en la promoción de 2017.
Afirma que aquel año de formación transformó por completo su comprensión de lo que significa dialogar.
«El diálogo no es simplemente una habilidad que adquirimos, sino una forma de ser que vivimos».
Aprendió a escuchar sin preparar previamente una respuesta, a considerar el desacuerdo como un espacio para la comprensión y no para el conflicto, y a mostrarse más prudente a la hora de juzgar a los demás. Ese cambio trascendió el plano personal y empezó a reflejarse en sus escritos, en su trabajo en Dar Al-Ifta Al-Misriyyah y en su manera de abordar el diálogo institucional en toda la región.
Crear plataformas que desarrollan a las personas
En 2018, Dawah acababa de incorporarse al Comité Ejecutivo de la Plataforma para el Diálogo y la Cooperación entre Líderes e Instituciones Religiosas Diversas en el Mundo Árabe. Lanzada por el KAICIID en Viena ese mismo año, la Plataforma reunió a instituciones y líderes religiosos influyentes con el objetivo de promover el diálogo, la convivencia, la cohesión social y la ciudadanía compartida en toda la región árabe.
Fue precisamente en este espacio, y a través del trabajo de un comité de medios de comunicación creado durante las sesiones de la Plataforma, donde comenzó a tomar forma la idea de una beca específica para periodistas. Dawah estuvo entre quienes contribuyeron a aquellas conversaciones, aportando su experiencia como periodista y profesional de la comunicación al debate sobre cómo los medios podían contribuir a ampliar la comprensión mutua en lugar de profundizar las divisiones.
El comité reconoció que los profesionales de los medios pueden ampliar o reducir el espacio para el diálogo en función de cómo informan, encuadran e interpretan cuestiones relacionadas con la religión, la identidad y los conflictos. A partir de estas conversaciones, el KAICIID apoyó el desarrollo de un programa destinado a dotar a los periodistas de herramientas de diálogo, y así nació el programa Dialogue Journalism Fellowship.
Tres ediciones después, cerca de 80 periodistas y profesionales de los medios de más de 13 países árabes se han graduado en el programa. Muchos de ellos han puesto en marcha sus propias iniciativas en sus comunidades, convirtiéndose en voces contra el discurso de odio y defensores de una cultura del diálogo.
«Han demostrado que los medios de comunicación pueden ser una fuerza para la paz cuando cuentan con las herramientas adecuadas», afirma Dawah.
Escribir para que la conversación continúe
Paralelamente a su trabajo programático, Dawah ha construido una importante trayectoria como autor sobre diálogo y pluralismo religioso. Su libro Managing Religious Diversity in the Arab Region: Models and Experiences (Gestionar la diversidad religiosa en la región árabe: modelos y experiencias) fue la primera publicación editada por el KAICIID. Posteriormente llegaron Hate Speech and the Challenges of Dialogue (El discurso de odio y los desafíos del diálogo), Corona, Religion and Life (Coronavirus, religión y vida), Women's Voices for Peace (Voces de mujeres por la paz) y, más recientemente, Strategies for Countering Hate Speech (Estrategias para combatir el discurso de odio), considerada una de las primeras obras de este tipo en el mundo árabe.
Actualmente prepara una nueva publicación sobre diplomacia religiosa y las nuevas vías árabes en este ámbito, basada en estudios de caso de Egipto y Marruecos.
Hoy, además de su papel en el Comité Ejecutivo de la Plataforma, Dawah ejerce como adjunto al asesor principal de medios del Gran Muftí de Egipto y como director editorial de las revistas Jusoor y Daam, publicadas por la Secretaría General de las Autoridades de Fatua de Todo el Mundo. También es miembro fundador del Foro Árabe de Jóvenes para el Diálogo.
Las historias que aún no se han escrito
Mientras el KAICIID continúa celebrando más de una década de su Programa Internacional de Becas, Dawah reflexiona sobre hacia dónde debe dirigirse ahora este trabajo. En su opinión, existen dos ámbitos que requieren atención urgente: la infancia y los algoritmos.
«Un niño que aprende a respetar la diversidad desde una edad temprana no necesitará más adelante grandes campañas para corregir su rumbo».
Para Dawah, son fundamentales los entornos educativos que fomentan la diversidad a través de historias y experiencias compartidas, en lugar de mediante una instrucción rígida. También advierte de que la inteligencia artificial ya está influyendo en la forma en que las personas se perciben mutuamente de maneras que no siempre resultan visibles, por lo que considera esencial que los valores del diálogo entren en ese espacio antes de que otras voces lo ocupen.
Para él, los momentos más conmovedores siguen produciéndose en los talleres, cuando ve otra mano levantarse y percibe cómo algo cambia en la mirada de un joven participante: las primeras señales de una nueva conciencia y el inicio de la desaparición del miedo.
«El diálogo ya no es solo parte de mi trabajo», afirma. «Es parte de mi vida».
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