Destacados especialistas en manuscritos religiosos se reunieron en Lisboa para analizar cómo siglos de traducción, copia e intercambio entre distintas tradiciones religiosas pueden convertirse hoy en un recurso práctico para el diálogo y la construcción de la paz.
Los manuscritos constituyen algunos de los testimonios más antiguos de los encuentros entre seres humanos y, sostiene el KAICIID, también algunos de los más valiosos. El 26 de junio, el Centro Internacional de Diálogo – KAICIID reunió a destacados expertos internacionales en una mesa redonda de alto nivel dedicada al papel de los manuscritos religiosos en el fortalecimiento de la convivencia pacífica.
La mesa redonda, «Del manuscrito al diálogo: el papel del patrimonio cultural en la promoción de la convivencia pacífica», se celebró en el Centro de Estudos de História Religiosa (CEHR) de la Universidade Católica Portuguesa y fue organizada por su Facultad de Teología y sus centros de investigación, el CEHR y el Centro de Investigação em Teologia e Estudos de Religião (CITER). El encuentro reunió a especialistas en manuscritos religiosos, historia, patrimonio cultural, teología, filología y diálogo interreligioso, cuyo trabajo abarca las tradiciones textuales islámica, cristiana y judía, así como las regiones donde estas tradiciones se encontraron, tradujeron mutuamente sus obras y dieron forma a un patrimonio intelectual compartido.
Al inaugurar la jornada, el embajador António de Almeida Ribeiro, secretario general en funciones del KAICIID, subrayó la relevancia de los manuscritos en un momento en el que numerosas sociedades afrontan divisiones, desconfianza y narrativas simplificadas sobre la identidad.

«En un mundo en el que la comunicación digital acelera con frecuencia tanto la incomprensión como la conexión, los manuscritos nos invitan a detenernos, a leer con atención y a profundizar en las múltiples capas de significado que encierra la expresión humana». Embajador António de Almeida Ribeiro, secretario general en funciones del KAICIID
Una memoria compartida de la humanidad
A lo largo de la jornada, los ponentes abordaron los manuscritos no solo como objetos históricos, sino también como testimonios de una memoria humana compartida. Las tradiciones manuscritas, señalaron, revelan siglos de intercambio intelectual, artístico y religioso, demostrando que las culturas y las comunidades de fe se han desarrollado históricamente gracias al contacto mutuo: desde los textos sagrados y las anotaciones marginales hasta la caligrafía, la ornamentación, la traducción, la transmisión del conocimiento científico y la circulación de libros a través de las fronteras.
El profesor Luís Miguel Rodrigues, decano de la Facultad de Teología de la Universidade Católica Portuguesa, destacó el valor de reunir la investigación académica, el patrimonio cultural y la práctica del diálogo en un espacio dedicado al estudio de la religión y la teología.
El encuentro congregó a expertos de distintas instituciones y tradiciones, entre ellos el profesor Najib George Awad, investigador asociado del Institute for Eastern Christian Studies de la Radboud University Nijmegen; la doctora Claudia Montuschi, directora del Departamento de Manuscritos de la Biblioteca Apostólica Vaticana; el profesor Ahmed Chahlane, catedrático emérito de Filología Árabe y Judaica de la Universidad Mohammed V de Rabat; el doctor Idham Mohammed Hanash, director del Centro de Caligrafía y Manuscritos del ICESCO; y el doctor Hani Al-Balawi, experto del Centro para el Diálogo entre Civilizaciones del ICESCO, junto con investigadores de la Universidade Católica Portuguesa, entre ellos el profesor Paulo Fontes, el doctor Nuno Estevão y la profesora Maria Luísa Resende.
Cuatro ejes, un mismo hilo conductor
La mesa redonda se articuló en torno a cuatro grandes temas: los manuscritos como memoria de la convivencia; los manuscritos interculturales y la transmisión de textos entre Oriente y Occidente; los textos sagrados y los manuscritos científicos como base para un diálogo constructivo en torno a valores compartidos; y la estética de la caligrafía, la ornamentación y los materiales como espacio no confrontativo para el encuentro entre culturas.
El profesor Najib George Awad, encargado de moderar la sesión vespertina de diálogo, puso el acento en la importancia de interpretar las tradiciones manuscritas como prueba de las relaciones, los intercambios y la complejidad que han caracterizado las historias religiosas y culturales.

«Uno de los mayores valores de los manuscritos es que constituyen auténticos depósitos de enseñanzas de los que aún podemos aprender mucho. Confío en que, al reconsiderar el valor de los textos históricos para responder a los desafíos actuales de las relaciones interreligiosas e interculturales, podamos avanzar desde el diálogo interreligioso e intercultural hacia lo que yo denomino un "polílogo interreligioso e intercultural"». Prof. Najib George Awad, Radboud University Nijmegen
Del patrimonio a la construcción de la paz
La jornada concluyó con una sesión de diálogo dedicada a analizar cómo el patrimonio manuscrito puede trasladarse a iniciativas contemporáneas de construcción de la paz y de promoción del diálogo. Los participantes debatieron sobre las posibilidades de desarrollar exposiciones, herramientas educativas, formatos narrativos, contenidos para los medios de comunicación y alianzas culturales que acerquen este patrimonio a públicos más amplios.
Para el KAICIID, esta mesa redonda forma parte de su mandato de promover el diálogo interreligioso e intercultural como base de la cohesión social y la convivencia pacífica. Al reunir a algunas de las voces más prestigiosas en el estudio de los manuscritos religiosos, el Centro puso de relieve el potencial del patrimonio cultural para ayudar a las comunidades a superar narrativas heredadas de separación y avanzar hacia una comprensión más rica y matizada de sus historias compartidas. Las recomendaciones surgidas de este encuentro contribuirán a orientar el futuro trabajo del KAICIID sobre el uso de los manuscritos, el patrimonio cultural y la memoria histórica como recursos al servicio del diálogo, la educación y la construcción de la paz.